La señal más clara de que tu retroalimentación es adecuada es que produce movimiento en el aprendizaje: el estudiante entiende qué hizo bien, qué debe mejorar y cómo puede hacerlo. Pregúntate:¿Incluí un “cómo mejorar”?¿El estudiante puede dar un siguiente paso claro después de leerme/escucharme?¿Estoy validando lo que sí funcionó?¿Mis comentarios se basan en los aprendizajes esperados y la rúbrica? ¿El estudiante puede ver la conexión entre mi comentario y el objetivo? Acompañamiento docente